domingo, 25 de mayo de 2014

JUAN RAMÓN SÁENZ Siempre te recordaremos 29 de mayo...tercer aniversario

ANTES DE LA MEDIA NOCHE "Qué son los fantasmas" 22 de mayo 2014

CITA CON EL MÁS ALLÁ "Psicofonías impactantes" 2014

JUGANDO CON LA OUIJA

LA OUIJA (Eduardo Reyes Ruiz “MISTER REYES”)

Tendría como quince o dieciséis años cuando mis primos y yo vivíamos en casa de mi abuela. Por curiosidad compramos una ouija y comenzamos a jugar todos. Al principio, comenzó a moverse poco, después juntaba algunas palabras; de repente algo cambio, al grado de que ya se movía más rápido el cursor y nos decía cosas que eran reales.

En una ocasión, una de mis tías que era escéptica, se reunió con nosotros para ver cómo jugábamos. Ella, por curiosidad, pidió hablar con su papá (mi abuelo) que ya estaba muerto. La tabla no se movió, ni nada, pero a la mañana siguiente, mi tía se paró llorando porque mi abuelo se le apareció en sueños, y ella se espantó; él le dijo, “PARA QUÉ ME LLAMAN SI SE VAN A ESPANTAR”

En otra ocasión, otra tía que era incrédula, retó a la Ouija para que le dijera algo que nadie más supiera, y la tabla le contestó que había un niño que le mandaba saludos y le pedía que no se preocupara, que él estaba bien con su abuelito y que ya mero llegaba su hermanito; mi tía había perdido un bebé y a las pocas semanas, ella se enteró que estaba embarazada. La Ouija incluso le dijo el nombre, y pues mi tía se puso a llorar a mares pues ese nombre ella le iba a poner. Increíble que la Ouija lo supiera.

Tratamos de calmarnos y, pues se fueron calmando las cosas. Escuchamos que tocaban con fuerza la puerta y escuchamos que era nuestro tío. Cuando pudimos abrir la puerta, nos dijo que llevaba rato tocando, que incluso ya la iba a tirar, pero nosotros jamás escuchamos eso. Les platicamos lo que había pasado y nos quitaron la tabla y jamás supimos que pasó con ella.

domingo, 18 de mayo de 2014

¿LE TEMES A LOS PAYASOS? Quizá sea por John W. Gacy

EL FANTASMA QUE TE TOCA "Los fantasmas 12 de mayo 2014"

EL FENÓMENO OVNI los casos más impactantes en México

LA LLORONA LE METIÓ UN BUEN SUSTO A MI PADRE (Cristian Vega)


Hace veinte años o más, mi padre no sólo escuchó a la Llorona, ¡Sino hasta la vio! Esto ocurrió en Atizapán de Zaragoza, Estado de México. Mi padre, en aquel tiempo, jugaba mucho billar; se iba todas las noches a jugar billar con sus amigos, también tomaba.

En una ocasión, que él regresaba a su casa a eso de la media noche, algo ebrio, le dieron ganar de ir a orinar. Se metió en unas milpas que por ahí había y mientras estaba haciendo sus necesidades, comenzó a sentir mucho frío. Él volteó y vio una mujer con una especie de túnica blanca, flotando sobre el pasto cerca del río. A él le dio tanto miedo que se le quitó la borrachera; había una barda y la saltó del miedo, pero al caer, cayó mal y se dislocó el hombro. Aun así mi papá se echó a correr porque escuchó el lamento de la Llorona gritando “¡Ay mis hijos!”.


Mi papá llegó a su casa y lo vio mi abuela. Cuando llegó, lo regañó porque había llegado tarde y alcoholizado; pero cuando lo vio bien, mi abuela le preguntó que por qué estaba todo pálido; y mi papá le dijo que porque había visto a la Llorona. Mi abuela sí le creyó porque ella ya había escuchado a varias personas de por ahí contar algo similar. 

domingo, 11 de mayo de 2014

UN PACTO DE MUERTE ENTRE EL SOLITARIO Y EL ÁNGEL B

JUAN ANTONIO AMEZCUA en CITA CON EL MAS ALLA 6 de mayo 2014

JUAN ANTONIO AMEZCUA en ANTES DE LA MEDIA NOCHE 6 de mayo 2014

EL FANTASMA DE LA CARRETERA


Honestamente no creía en los aparecidos y fantasmas pero eso cambió hace poco, cuando regresamos de un viaje que hicimos a un pueblo. A la orilla de la carretera saliendo de una curva, se atravesó un coche de un entronque, por lo que mi esposo bajó la velocidad tras pasar el auto.


En ese momento voltee y vi a una persona arrastrándose a la orilla de la carretera; de inmediato le dije a mi esposo para que lo viera, pues pensé que era una persona que estaba en estado de ebriedad. Pero al voltear de nuevo para señalarle a mi esposo, su rostro era casi hueso, y sus ojos eran sumamente rojos. ¡Sentí un miedo fatal y quería gritar pero simplemente no podía!

Mi esposo se dio cuenta del miedo que tenía pero no preguntó nada. Llegamos a la casa y mi hija se encerró en su cuarto y no dijo nada. Luego en mi habitación le conté a mi esposo qué me pasó.

Esa noche sentí que todo mi cuerpo se helaba por dentro y, al mismo tiempo, tenía calentura. En la madrugada, mi hija dos veces fue a mi habitación porque no podía dormir. Al día siguiente le pregunté que le pasaba y me contó lo que había visto en la carretera. Curiosamente vio lo mismo que yo; me describió cómo iba vestido y sólo la cara.

Fíjate que aún al haberlo visto no creí, empecé a investigar si ahí  había pasado algún accidente –por consejo de mi esposo- y descubrí que en ese tramo, habían sucedido varios; mi hermano es perito, por lo cual me dio unos videos que ellos graban de los accidentes. Después de buscar vi un video, en él se ve que sacan a un señor vestido igual que a él ser que vi. Desde ese día, cada vez que iba a dormir, ¡veía una sombra! Y siempre estaba muy helada.


Un domingo fui al rancho y me estacioné en donde vi a aquel hombre o aparecido. Había varios nichos y dos cruces; oré y les pedí que siguieran su camino para que descansen en paz. La veladora que había puesto en uno de los nichos, se tornó violenta la flama, como si un remolino estuviera adentro, dos o tres segundos después, quedó en calma. Desde esa noche, ya no volví a ver la sombra en mi ventana, y mi cuerpo ya no lo siento cansado.